El Tratado sobre el Derecho de Marcas, ratificado por Costa Rica y en vigor desde el 17 de octubre del 2008, es un instrumento internacional que pretende la armonización y simplificación de trámites de solicitudes para la inscripción de marcas. Dicho Tratado dispone, en cuanto a la representación por medio de poder, que el mismo no necesita autenticación, legalización o cualquier otra certificación de la firma que lo acompaña.

 En ese sentido, el Tribunal Registral Administrativo recientemente se refirió a al requisito de autenticación de los poderes indicando que, aunque el artículo 82 de la Ley de Marcas exige tal requisito, debido al principio de legalidad del ordenamiento jurídico y de la escala jerárquica de las fuentes del derecho, es posible para la oficina de Registro de la Propiedad Industrial apartarse de la norma legal y ceñirse a la norma internacional.

Siendo así, el Registro en una reciente directriz aclaratoria (DPI 001-2018) indica que no es necesario que el poder cuente con la autenticación de la firma para ser válido.

Dicha directriz del Registro de la Propiedad Industrial indica además que, ante la falta de presentación del poder respectivo para la actuación del representante, el Registro concederá el plazo de un mes para que presente dicho documento si el domicilio de la representada se encuentra dentro del territorio nacional, y dos meses si se encuentra en el extranjero.